
Otro
de los festejos que son ya una tradición en la zona es la Festividad de Santa
Bárbara, patrona de los mineros, que por su anterior actividad minera celebran
las localidades de Sabero y Olleros; en este caso son los cofrades quienes en
la procesión en honor a la patrona portan estandartes por las calles. A
continuación se celebran juegos populares y actos culturales para el disfrute
de los vecinos, y al caer la noche un baile popular.
La tradición del Judas se ha perdido en muchas de las poblaciones de la geografía
española; no obstante continúa celebrándose en distintos pueblos, aunque con
particularidades diferenciadoras. Lo que sí ha sido común en todos los Judas es
festejar este ritual en la noche anterior a la Pascua de Resurrección.
Realmente no se conoce el origen de la tradición, aunque durante mucho tiempo,
se la relacionó con el antisemitismo. La ceremonia actual es tan sólo un
ritual.
También se ha relacionado este ritual con el culto al fuego, como anuncio del
comienzo de la estación primaveral. Este último significado ha estado vinculado
a la costumbre europea, de la quema de muñecos”personificados’.’
Otra de las versiones que se han barajado sobre la quema del Judas, según
diversos estudiosos, es la de ser un “auto de fe” público con el que se castiga
la alevosía de la traición, ya que Judas Iscariote encarna para los pueblos
cristianos la antonomasia de la traición.
Sabero es uno de esos pueblos que ha querido conservar una tradición muy
arraigada en la zona por lo que aún hoy se cuelga al “Judas”: un muñeco con
apariencia humana y que se coloca en una de las calles del pueblo para el susto
o la gracia del resto de los vecinos.
Al no haber una tradición escrita, ya que ésta ha pasado de generación en
generación, la apariencia del Judas se deja a la imaginación de la juventud.
Así, un año apareció ahorcado en medio de la carretera un “clérigo” que portaba
una maleta en la que la inscripción rezaba ”El último jesuita en marcha”;y
otro, un minero que por su apariencia real asustó a un vecino de la localidad.
Ordinariamente se ridiculiza a un personaje nefasto de la actualidad.
Los jóvenes del pueblo se reúnen la víspera del Sábado Santo para cenar y
realizar el muñeco; además, celebran una gran chocolatada con la leche que,
días antes, ordeñan a hurtadillas en las cuadras de los vecinos. Como nota
peculiar se decora con un collar de cáscara de huevos al monigote que
posteriormente se colgará en una de las calles de la localidad. Es en la
medianoche del Sábado cuando estos chicos y chicas se reúnen en torno a una
lumbre y cuelgan al ”Judas”.
Antaño el sitio donde se colocaba el monigote era conocido, pero actualmente es
una sorpresa, por lo que en alguna ocasión los vecinos o visitantes sufren
algún que otro susto. Es al día siguiente cuando los críos del pueblo lapidan
al monigote mientras corean:
“Judas Iscariote, metido en un bote, tapao con harina, palos encima”
Por la tarde el pobre Judas es descolgado y arrastrado, con lo que finaliza su calvario.